Luego de un periplo por festivales de cine, el documentalPirópolis llegó a salas comerciales del país para mostrarse al público en general. Se trata de una producción audiovisual de Nicolás Molina (Flow, Gaucho Americano), que de manera empática y sencilla muestra el día a día de la tradicional Pompe France, cuartel de la 5ta compañía de bomberos de Valparaíso. Durante algunos años, en el contexto de la pandemia del Covid-19 y de la crisis social causada por la polarización existente ante el plebiscito para aprobar o rechazar una nueva Constitución, el director retrata -con su propia cámara- como opera la compañía, las relaciones interpersonales, como enfrentan los incendios forestales y estructurales de la ciudad. Se centra en la figura de su Capitán, las capacitaciones y apoyo que un grupo de bomberos franceses -liderado por un ya viejo amigo de ellos, Baptista- les ofrecen debido al intercambio cultural que existe con los galos y las adaptaciones que deben hacer con la llegada de dos mujeres al equipo. Mención aparte para Copón, el perrito de la compañía, que aporta el toque de ternura a la película. Una producción que tiene algo drama y comedia, cuyo relato y atención se van diluyendo pasada la hora de metraje, no así la intensidad de sus imágenes. En salas seleccionadas del país, gracias a Miradoc, desde el 3 de abril.
Luego de un periplo por festivales de cine, el documentalPirópolis llegó a salas comerciales del país para mostrarse al público en general. Se trata de una producción audiovisual de Nicolás Molina (Flow, Gaucho Americano), que de manera empática y sencilla muestra el día a día de la tradicional Pompe France, cuartel de la 5ta compañía de bomberos de Valparaíso. Durante algunos años, en el contexto de la pandemia del Covid-19 y de la crisis social causada por la polarización existente ante el plebiscito para aprobar o rechazar una nueva Constitución, el director retrata -con su propia cámara- como opera la compañía, las relaciones interpersonales, como enfrentan los incendios forestales y estructurales de la ciudad. Se centra en la figura de su Capitán, las capacitaciones y apoyo que un grupo de bomberos franceses -liderado por un ya viejo amigo de ellos, Baptista- les ofrecen debido al intercambio cultural que existe con los galos y las adaptaciones que deben hacer con la llegada de dos mujeres al equipo. Mención aparte para Copón, el perrito de la compañía, que aporta el toque de ternura a la película. Una producción que tiene algo drama y comedia, cuyo relato y atención se van diluyendo pasada la hora de metraje, no así la intensidad de sus imágenes. En salas seleccionadas del país, gracias a Miradoc, desde el 3 de abril.